A veces tengo la sensación que el Social Media tiene más que ver con Psicología que con temas propiamente tecnológicos.

El uso de las redes sociales esta generalizado en toda la sociedad, usamos las redes para todo y aunque cada persona tiene sus propias motivaciones, es un recurso implantado, difundido y en nuestra opinión llegaron para quedarse.

Más allá del tema asociado a la tecnología; la oportunidad de poder establecer redes sociales que sobrepasan el obstáculo de la distancia, satisface en las personas una de las necesidades más importantes después de la alimentación y el techo, como es la necesidad de comunicación y socialización.

Relacionarnos, intercambiar, conversar, vernos en la distancia, reencontrar gente conocida, buscar pareja, buscar trabajo, por no hablar de los temas de marketing en donde las marcas han encontrado un gran oportunidad para exhibir sus productos a las masas detrás de cada click; en fin, llega a mucho.

Los seres humanos somos seres gregarios por naturaleza, nos necesitamos mutuamente y a través de la redes sociales online hemos encontrado un “espacio” para encontrarnos e interactuar. Además en unas circunstancias muy especiales ya que refuerzan la comunicación bajo cierto anonimato. Podemos hasta crearnos perfiles virtuales más ajustados con lo que quisiéramos que con lo que somos.

También hay que considerar que en algunos casos podemos desarrollar adicciones con ésta forma de comunicación e interacción “impersonal“, aislándonos sin más compañía real que un ordenador con conexión a internet. El uso saludable de estos recursos como complemento de los encuentros y relaciones físicas, no debería crear situaciones de aislamiento social.

Definitivamente hemos desarrollados conductas muy particulares en la medida que nos adentramos en el mundo de las redes sociales. Es importante disfrutar de estas valiosa herramientas, sin embargo, es muy importante tener cuidado con nuestras conductas en la utilización de ellas; socializarnos, compartir, comunicarnos es necesario; no obstante el genuino “calor humano” sólo se obtiene en el mundo offline. Nunca se debe confundir o sustituir; transformar una opción de compartir en una adicción o restringir nuestras habilidades sociales sólo a través del monitor del ordenador.

Vigilar nuestros comportamientos en el uso de las redes sociales, nos permitirá seguir aprovechando éstas mágicas herramientas del mundo globalizado!

Imagen: Ellas Escuchan