Hace poco leía es una de esas imagenes motivacionales que tanto se comparten en las redes sociales que el amor no consistía en ser perfecta, sino en entender lo valiosos e irrepetible que somos, respetando y entendiendo nuestros fallos y mirando junto hacia el mismo horizonte.

Lo mismo ocurre entre una marca y sus usuarios o audiencia; y para encontrar ese lugar hay que aportar, escuchar y ser generoso. Si en vez de vender de manera constante e invasiva, asumimos una actitud de compartir en función del interés de la audiencia, conversando e interaccionando, se creará una relación que luego se convierte en ventas, recomendación o lo que esperamos de nuestra audiencia.

Las marcas no son seres etéreos… son personas; y detrás de cada visita que se acerca a nuestra casa virtual también hay personas, por eso es tan importante la actitud y el mimo que otorguemos a cada publicación y cada interacción.

Y ¿qué no se hace en nombre del amor?. Debemos trabajar por establecer ése vinculo especial, crear una relación y cuidarla cada día, aportar ese contenido “potente” ajustado a las necesidades de mi audiencia; por lo que hay que escuchar, entender, conversar e interactuar con paciencia y sinceridad.

Una vez que nuestra comunidad nos quiera producto de una relación basada en la confianza, nos recomendará con los ojos cerrados, sin pedírselo siquiera; y cuando cometamos un fallo, entenderán que como personas nos hemos equivocado y estarán dispuestos a escuchar y disculpar… ¡ya que hay confianza!.

Los clientes disculpan algunos fallos, lo que no disculpan nunca es el engaño y la mala atención… ¡como en cualquiera relación!.

Tenemos que encender esa llama de “amor” que toque el nervio más interno y emocional y avivar esa hoguera cada día… a través de nuestras acciones en las redes sociales.

Y como todo los amores, primero comienzan conociéndose, por lo que debemos escuchar, estimular la conversación y la interacción, saber cuáles son sus intereses, asumir una posición de escucha activa para que luego la conversación sea fluida, sólo así lograremos una comunidad de fieles seguidores.

Nuestro público, son los que en definitiva trasmiten nuestros mensajes y prescriben nuestra marca, su influencia es determinante, ¡sin ellos no hay marca…. no hay nada!

Por esto, como marcas,  nuestra verdadera y más efectiva estrategia debe pasar por establecer una auténtica relación de AMOR con nuestros clientes.

 ¿y tú, tienes definida tu estrategia de atención al cliente en redes sociales?