La Cuenta del Banco Emocional representa la cantidad de confianza que existe en una relación. Sugiere la interacción con otras personas.

Conocí éste concepto de la mano de Stephen Covey, es una metáfora que simboliza genialmente la confianza que se genera en una relación. Si hacemos ingresos y además “ahorros” tendremos una relación basada en la confianza, respeto, comprensión que podrá soportar y disculpar algún fallo eventual, normal en cualquier relación entre seres humanos.

Si hacemos retiros frecuentes y superan nuestros ingresos, la cuenta estará en negativo y la relación terminará extinguiéndose.

Cómo invertimos en la cuenta emocional de nuestros clientes:

Todos somos PERSONASCLIENTES, así que es cuestión de pensar en nuestros clientes en primera persona, atendiendo la premisa básica, ¿cómo quiero ser tratado?, pues así mismo debo tratar e invertir en la cuenta emocional de una sana y perdurable relación.

1. Atender a los pequeños detalles.

2. Entender a la persona, comprender, no fijarnos en la venta de un día, sino, en una relación permanente.

3. Honrar las palabras, mantener los compromisos.

4. Definir y aclarar expectativas; no hay nada que deteriore más una relación que generar expectativas que luego no se podrán cumplir sólo con la finalidad de conseguir una venta, para mi como cliente lo entiendo como “engañar”.

5. Integridad como marca, ser leal con lo que se ofrece, tanto con los clientes como con los empleados.

6. Disculparse sincera y oportunamente.

7. Escuchar y resolver sin justificar o culpabilizar.

8. Ser cortés, amable.

¿Y por qué invertir en la CE de mis clientes?

Un balance positivo en la CE traerá confianza, fidelidad, referencias y clientes para siempre que traerán más clientes.

¿Se te ocurren otras formas de ingresar en la CE con tus clientes?